Lo más complicado de este plato en pelar los pimientos,
os voy a dar un truco para pelarlos con facilidad.
Antes de meter los pimientos al horno, untarlos
con aceite, puede ser aceite usado, procurar impregnar bien
todo el pimiento y muy en especial por la parte de la simiente.
Cuando saquéis los pimientos del horno
taparlos con un paño hasta que se enfríen totalmente.
Una vez fríos les quitáis el rabo
y las semillas, si utilizáis una cuchara pequeña
os resultara más fácil.
Una vez limpios de semillas, quitar la piel con
suavidad.
Ir partiéndolos en tiras alargadas, y colocar
en una bandeja.
Poner la sal.
Partir los dientes de ajo en trozos muy pequeños
y poner por encima de los pimientos.
Por último poner el aceite de oliva por
encima.
CONSEJOS
Pelar pimientos asados
Antes de introducir los pimientos al horno para
asar tienes que impregnar el pimiento con aceite, este puede
ser de cualquier tipo, incluso aceite que tengas usado, procura
poner el aceite repartido por todo el pimiento en especial por
las partes rugosas y por la parte del rabo, una forma fácil
de hacerlo es utilizar tus dedos.
Cuando tengas los pimientos asados, tienes que
dejarlos enfriar, es importante que los tapes con un paño
de cocina.
Cuando estén fríos, empieza por
quitar el rabo y las semillas, si te ayudas con una cuchara
pequeña para quitar las semillas te resultará
más fácil, veras que buena parte de las semillas
se quedaran pegadas en tus manos, ponlas debajo del grifo del
agua para irlas eliminando.
Una vez quitadas las semillas y el rabo puedes
quitar la piel, veras como van saliendo las tiras con bastante
facilidad.
Un consejo.
No te prives de una receta tan especial, pelar
pimientos no le gusta a nadie y es posible que la primera vez
que lo hagas te resulte engorroso, pero es solo cuestión
de práctica, merece la pena, son muchas las propiedades
de este alimento y además muy bajo en calorías.