Modo de preparación:
Picar la cebolla en trozos muy pequeños.
Desmenuzar el pollo, podéis utilizar una
tijera para partirlo en trozos pequeños.
Poner al fuego una sartén bien grande,
poner el aceite y cuando esté ligeramente caliente añadir
la cebolla y media cucharadita de sal, poner el fuego en el
mínimo, cuando la cebolla esté dorada añadir
el pollo, subir la temperatura del fuego como a fuego medio,
ir dando vueltas a la cebolla y el pollo para que se mezclen
bien, dejar friendo como unos 10 minutos.
A continuación poner las cinco cucharadas
grandes de harina y mezclarlo todo bien, (se os hará
una pasta muy espesa, tiene que ser así), cuando lo tengáis
todo bien mezclado añadir la mitad de la leche y con
una cuchara mejor de palo mover con energía haciendo
círculos en la sartén, cuando lo tengas bien compacto
añadir el resto de la leche repitiendo la misma operación,
mover con energía la cuchara haciendo círculos,
ten en cuenta que de esto depende que la masa salga fina, por
eso no te importe estás como unos 8 minutos dando vueltas
a la masa.
Cuando veas que la masa se separa bien de el fondo
de la sartén según la vas moviendo, la tendrás
lista, a continuación ponla en una fuente grande con
unos 3 centímetros de fondo, veras que la masa se va
acoplando perfectamente a la fuente.
Déjala reposar como mínimo 3 horas,
si la tienes de un día para otro mejor.
Para liar las croquetas prepara un plato bien
grande con el pan rayado, y otro con los dos huevos que tendremos
bien batidos.
Con una cuchara de sopa ir separando pequeñas
porciones, (recuerda que las cantidades que aquí os he
dado son para unas 20 croquetas), estas porciones irlas poniendo
en el plato con el huevo rebozándolas bien por todas
partes, a continuación pasarlas por el plato del pan
rayado dándoles la forma, nos quedarán bastante
bien formadas de la siguiente manera, si ponemos la palma de
la mano encima de la masa y con delicadeza la desplazamos de
una lado al otro del plato.
Cuando tengáis hecha esta operación
irlas colocando en una fuente.
Preparar una sartén no muy grande con abundante
aceite, como una taza grande, lo suficiente para que cubra por
la mitad la croqueta, el aceite en este caso tiene que estar
bastante caliente, las vas dando la vuelta según las
veas que se ponen doradas, no tardan casi nada en freírse,
tenlo en cuenta para hacerlo más o menos rápido,
si no se te quemaran.
Una vez fritas ya las tienes listas para comer,
ponlas en un plato bien bonito y ya veras como quedas con todos
tus comensales.