Modo de preparació:
Preparar una sartén grande, poner en ella
una taza de aceite, cuando el aceite esté ligeramente
caliente poner el harina, ir mezclando el harina con el aceite
hasta que esté todo bien ligado, el fuego tiene que estar
bajo.
Ir añadiendo la leche poco a poco sin
dejar de mover, mejor si lo haces con una varilla de repostería,
tienes que conseguir una mezcla sin grumos, por lo que tienes
que mezclar con rapidez y energía.
Cuando lo tengas todo bien mezclado, añade
la leche condensada, sigue batiendo hasta que consigas una pasta
dura.
Viértelo en un recipiente de unos 30 centímetros
y una altura de unos 5 centímetros aproximadamente.
Deja que se enfríe al menos 2 horas, lo
puedes dejar a temperatura ambiente pero mejor si lo metes en
el frigorífico.
Prepara un plato con el azúcar y la canela
mézclalo bien.
Otro plato con los dos huevos batidos.
Otro plato con dos cucharadas grandes de harina.
Cuando hayan transcurrido las dos horas y tengas
la masa fría, ir haciendo trozos pequeños de unos
5 centímetros, si tienes moldes pequeños con forma
de estrellas o algo parecido solo tienes que ir clavándolos
en la masa y dejar en el plato de la harina, para rebozarlos
y después pasar por el huevo.
Preparar una sartén pequeña con
la otra taza de aceite, dejar que el aceite este bien caliente.
Ir friendo los trozos de la leche pasados por
la harina y el huevo, mejor si lo haces de cinco en cinco, tienes
que cuidar de dar la vuelta a la leche con rapidez, si no lo
haces se te quemara.
Ir poniendo los trozos de la leche ya frita en
un plato.
Por último pasar por el plato que tenemos
preparado con el azúcar y la canela.
Colocar en una bandeja y dejar enfriar.