Este plato es de las "pequeñas tentaciones",
las croquetas se ponen normalmente de entremeses, es decir, como
aperitivos antes de las comidas, o como picoteos en meriendas,
también como tentempié acompañando a una
cerveza, vinito o refresco, las puedes hacer y tener en tu congelador,
solo tienes que descongelar las que vayas a consumir, se descongelan
inmediatamente y no pierden calidad.
Hoy las vamos a preparar de
pollo, más adelante ya os iré dando otras alternativas
porque son infinitas las recetas de este plato, nuestras madres
o abuelas siempre las preparaban con los restos sobrantes de
otras comidas.
Son económicas y muy sabrosas, y es una
forma de no tirar al cubo de la basura comida que nos quede
de otros platos, por ejemplo las de pollo que hoy vamos a preparar,
si tienes unos trozos de pollo que te halla sobrado, esas partes
secas que ninguno queremos recuerda ¡¡no los tires!!
aprovéchalos para hacer croquetas.
Ingredientes para unas 20 croquetas
- 1 taza de café de aceite.
- 5 cucharadas soperas bien colmadas de harina.
- El cuarto de un pollo cocinado. (cocido, asado o frito).
- 1 cebolla.
- 700 ml. de leche, mejor entera, aunque también las
puedes preparar con leche desnatada.
- 1 cucharadita de café de sal.
- 2 huevos.
- 1 taza grande de pan rayado.
Modo de preparación
Prepara un recipiente apto para
el fuego.
Pela y corta los higos en trozos
muy pequeños y ponlos en el recipiente.
Añade el azúcar la
canela y un poco de la ralladura de limón y el vaso de
agua, pon a cocer todo a fuego lento durante 35 minutos.
Déjalo enfriar, cuando lo
tengas frío vierte la pasta sobre un papel de aluminio
engrasado con margarina.
Extiende la pasta todo lo que puedas,
haciendo con ella una lámina.
Espolvorea sobre esta lámina
la almendra picada y enróllalo como si fuera un brazo de
gitano, deja enfriar en la nevera por espacio de unas 10 horas.
Pasado ese tiempo, saca de la nevera
y espolvorea con el resto de la ralladura de limón.