1 Prepara un recipiente grande, de un tamaño superior
al salmón.
2 Mezcla bien el azúcar, la sal y el eneldo.
3 Cubre el salmón por las dos partes con la mezcla,
tienes que poner una capa fina alrededor del salmón.
4 Ahora tienes que prensar el salmón, te explico
como hacerlo.
5 Coloca unas servilletas de papel encima de la pieza de
salmón y pon encima todo el peso que puedas, lo más
practico son los botes de conserva que tengas mano o tarros
de cristal vacíos y llenos de agua.
6 Ponlo dentro del frigorífico durante al menos 24
horas.
Veras que ha soltado buena parte de su aceite, pasa el salmón
por debajo del grifo con agua fría.
7 Ya solo tienes que partirlo, para ello lo puedes colocar
en una base firme, puedes utilizar la tabla que uses normalmente,
y empieza a hacer lonchas finas, ve quitando las espinas
que te encuentres, tiene que quedar sin ninguna.
8 Ve poniendo las lonchas limpias en un recipiente con tapa
para que puedas mantenerlo en el frigorífico.
9 Por último añade el aceite de girasol o
maíz, no le pongas de oliva o te quedara demasiado
graso
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