Modo de preparación
Prepara un recipiente tipo cazo que puedas poner en el fuego,
mezcla bien el queso y la nata, ayúdate de una barrilla
pastelera, si no tienes este utensilio puedes hacerlo con una
cuchara.
Cuando tengas la mezcla bien disuelta y en el
mismo recipiente ponlo a fuego lento, no dejes de mover estos
ingredientes al calentar suelen agarrarse pronto en el fondo
del cazo.
Cuando veas que empieza a hervir, cuenta de tres
a cuatro minutos, no dejes de remover.
Si ves que te quedan grumos pasa la batidora para
deshacerlos, esto no tiene porque pasar si has deshecho bien
la mezcla.
Prepara seis flaneras individuales, o una grande
con capacidad para toda la mezcla, pon un chorrito de caramelo
en cada una de ellas.
Reparte la mezcla en los recipientes que hayas
dispuesto.
Ponlo en el frigorífico y deja que se enfrié,
en una hora aproximadamente ya lo puedes tener listo, aunque
si lo dejas algo más quedará mejor su presentación
cuando lo tengas que volcar,
Para servirlo solo tienes que volcar el flan,
si ves que se ha quedado muy cuajado por los bordes utiliza
un cuchillo de punta fina y pásalo alrededor de todo
flan.
Ves que es facilísimo de preparar y el
resultado es fantástico.
Truco: si deseas cambiar el sabor solo tienes
que sustituir el caramelo por sirope líquido con otro
sabor, chocolate, fresa, café, etc.
Puedes adornar con unas pasas de corinto, un poco
de hierbabuena o menta.
Consejo, si eres de esas personas que suelen tener
invitados imprevistos este postre te hará quedar muy
bien, lo puedes preparar en muy poco tiempo, si lo haces antes
de empezar a preparar el resto de el menú le darás
tiempo a que cuaje para poder servirlo de postre.