Mezcla dos cucharadas de aceite de oliva y
un poco de salvia.
Calentar al baño María durante 5
minutos y dejar reposar 5 minutos más. Sumerge las uñas
durante 20 minutos dos o tres veces a la semana durante un mes
y tendrás unas uñas a prueba de roturas.
Otra solución es utilizar únicamente
aceite de ricino.